
lunes, 18 de octubre de 2010
UNA VERDAD INCÓMODA O UN GRAN TIMO

ENTRE MOCHILA Y PIEDRA

“¡Asesinos, asesinos, asesinos!” gritaban por la avenida Santander, el pasado cuatro de Marzo, los estudiantes de la U de Caldas en la protesta contra el TIM. Querían que los escucharan y lo pensaban lograr con la marcha. No estaban de acuerdo con el nuevo sistema de transporte de la ciudad, pues opinaban que era un atropello de la Alcaldía.
Las arengas en movimiento se detuvieron aquella mañana, cuando se toparon con un Escuadrón Móvil Antidisturbios, que no los dejó avanzar con la manifestación. Los de la fuerza pública estaban armados y preparados para detener el paso de los estudiantes hacia su destino, el CAM. El Centro se estaba convirtiendo en un caos.
Conflictos de ciudad como éste se han trasladado a los espacios universitarios desde hace varias décadas. Rectores, decanos, profesores y estudiantes han sido blancos de amenazas, persecuciones y asesinatos. Estos miembros de la comunidad académica se suman a los desaparecidos que según la Fiscalía desde 1989 suman 25.185 personas, sin contar los falsos positivos.
La pelea entre el establecimiento y los universitarios estaba casada desde hace varias décadas. Según Alfredo Molano, en su reportaje En pie de lucha de El Espectador, los primeros conflictos se generaron cuando los sectores populares de las instituciones se sintieron indignados por el manejo que se le estaba dando al Estado.
Del activismo político de los universitarios en Colombia se tiene memoria antes de que entraran en auge los movimientos estudiantiles en todo el mundo. El primer episodio: después de la revuelta contra el ex presidente Abadía Méndez y el asesinato del estudiante Gonzalo Bravo Páez, cuando la Policía disparó contra un grupo de estudiantes en 1929. Acto seguido: la oleada de desapariciones de estudiantes, que aún están impunes.
Influencias de movimientos
Lina Villegas
sábado, 9 de octubre de 2010
EL LIBRO SE SIGUE ESCRIBIENDO

150 páginas en un libro ya es demasiado para un típico lector latinoamericano que no está acostumbrado a ese hábito. Suspender todo tipo de actividades para entregarse al silencio y la concentración que demanda la atención de las páginas, para algunos termina siendo un suplicio.
Si bien el Ministerio pretendía mejorar los niveles de las bibliotecas existentes y crear nuevas para incrementar la estadística promedio de lectores del país, los objetivos trazados no tuvieron éxito y Colombia siguió estando en un nivel por debajo del de muchos países de la región.
“El fetiche mío es tener libros, porque puedo leerlos una y otra vez, para de algún modo escapar de la realidad…”, cuenta Camilo Muñoz un ferviente lector que estudia Derecho en la Universidad de Caldas. Pero no hay muchos como él; son pocos los discentes que ven en la lectura una verdadera pasión.
Cumplir con un logro académico es la principal motivación -y obligación- que tiene un estudiante colombiano para tomar un libro, apartarse de la distractora realidad mediática en la que vive, y concentrarse en él.
La encuesta del DANE sobre preferencias lectoras señala que en el 40% de los hogares no comparten los textos con los menores, la tradición de la lectura del cuento se ha ido perdiendo. “La premura del tiempo, el estrés con el que se está moviendo el mundo, deja pasar todo por alto y espacios como ése para estar con los niños y despertarles ese interés por el mundo literario ya no existen”, opina Inés Arango, madre de una menor de 5 años.
Paradójicamente, el 90% de los menores encuestados coinciden en contestar que su lugar preferido para leer es el hogar, pero allí más de la mitad respondieron que no tienen libros y al no acceder fácilmente a una biblioteca, terminan realizando otras actividades. “¿Cuál es la forma más fácil de entretener ahora a un niño?, sencillamente la televisión y con ese error uno cree que tiene todo solucionado”, añade Arango.
Mientras esa lógica continúe, si se siguen leyendo pedazos descontextualizados de los textos de autor, la educación que se siga impartiendo en Colombia no dejara de ser mediocre.
Hace unos meses Ignacio Polanco Moreno, nuevo presidente de Prisa vaticinó que el apagón del medio impreso está a menos de 20 años, con lo que recalcó que el portal de su periódico El País, está en busca de mejoras para esta plataforma.
Los propietarios de las librerías de la ciudad coinciden en reconocer que si bien ha habido factores que inciden en la merma en ventas, creen que aún el lector valora mucho el texto físico en sus manos y que, contrario a Polanco, ven lejos el fin de los impresos.
“Me encanta el olor de las páginas de un libro nuevo, ahí está gran parte de su esencia”, cuenta Cristian Echeverry, estudiante y empleado de la librería Libélula. “Nadie quiere leer en una pantalla. El lector que se respete le gusta portar su texto y manipularlo y frente a un computador difícilmente lo puede hacer”, agrega Gloria Giraldo de Librería Palabras.
Para ella es quizá actualmente la piratería el principal problema que tienen que enfrentar el tipo de negocio en el que trabaja. “Es difícil competir contra precios la mitad más bajos con lectores que no son conscientes del trabajo de editores y escritores”, afirma Giraldo, quien dice no entender por qué motivo comprar un libro de mala calidad, deshojado y con letras fácilmente borrables.
miércoles, 6 de octubre de 2010
SIN LÍMITES ¿QUÉ MODELO?

Despreciar el proteccionismo y abrirse a los mercados mundiales con la idea neoliberal de globalización económica fue el discurso recurrente y que había logrado un éxito inconmensurable durante las últimas décadas del siglo XX, luego de que el capitalismo se impusiera sobre su némesis.
Las lógicas de los mercados bursátiles se acentuaron y el capitalismo salvaje empezó a regir en una economía en la que empezó a importar la consecución de riquezas sobre todas las éticas, principios y legislaciones; donde el Estado, catalogado de ineficiente y hasta estorboso, se convertía sólo en simple espectador de los actos de grande magnates y grupos económicos que por sí solos superaban el PIB de varias decenas de países en el mundo.
lunes, 27 de septiembre de 2010
¿POR QUÉ GUERRILLERO?

No quisiera redundar en la muerte de ‘Jojoy’. Los medios de comunicación tradicionales ya han sido lo suficientemente extensos en el que se considera el más duro golpe a la guerrilla de las Farc. Los canales de televisión, que detuvieron su programación habitual, y las publicaciones extraordinarias de los periódicos, ya reseñaron por demás el asesinato del obtuso Víctor Suárez.
jueves, 16 de septiembre de 2010
¿COLOMBIA LAICA?

Un delito tipificado en el Código Penal hasta 1981, una enfermedad mental consagrada por la Organización Mundial de la Salud antes de 1990 y ahora una “anomalía sicológica” para el magistrado de la Corte Constitucional, Nilson Pinilla. Esas han sido las denominaciones para el homosexualismo.
domingo, 12 de septiembre de 2010
REPORTAJE

3…2…1… ¡Al aire! Y empieza el noticiero. “Buenas, buenas, los periodistas les contamos lo que está sucediendo”, saludaba en los años 1980 el presentador del Noticiero Nacional, José Fernández Gómez.
Como si fuéramos Juan Eduardo Jaramillo, el incisivo y gesticular presentador de RCN, y tal cual enseñan en la academia, hacemos énfasis en uno que otro dato. Empezamos a detallar: sólo el 3% del tiempo de los noticieros nacionales está dedicado a la población afro e indígena; en los canales locales llega al 6,95%; mientras en los regionales el espacio alcanza un 8,3%.
Presentando a todos los implicados, muy a lo Manuel Teodoro –el que viste paños de extraño color– esta noticia sigue su curso: los líderes de las comunidades afrocolombianas e indígenas opinan que no tienen una real representación en radio, prensa y televisión, pues en sus contenidos sólo están presentes los hechos relacionados con el conflicto de Colombia, que es lo que más sintonía genera.
¿Dueños, periodistas o sociedad?
Las luces se encienden y ¡acción! Parafraseando a la bella María Cristina Uribe de Noticias Uno y a su esposo el ‘travieso’ investigador Daniel Coronell: “Lo que indican los indicadores” es que los grandes medios de comunicación del país están concentrados en poderosos grupos económicos o familias acaudaladas, que de muchas formas determinan el contenido de estos.
“Lo que tratamos de tener en cuenta es el hecho noticioso, independiente de a quién afecta”, cuenta el presentador de Telecafé Noticias, Juan Alberto Giraldo. Para él, aunque sí hace falta más cuidado con la asignación de espacios para estas poblaciones, termina primando lo que la agenda de hechos noticiosos sobresale en un día.
Más allá de los tradicionales
miércoles, 8 de septiembre de 2010
LA OTRA TIERRA PROMETIDA

La constante disputa en la que está inmersa la sociedad mundial actual afecta todas las variables posibles que estudian las Ciencias Sociales: lo cultural, lo político, lo social y lo económico. Sin embargo, en la mayoría de conflictos internacionales el causante y juez de la guerra es éste último, combinado con el poder.